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Ansó y su entorno

Los Valles Occidentales

Ansó es un bello pueblo de la comarca de la Jacetania. Declarado Bien de interés cultural, destaca su iglesia de estilo gótico, un torreón medieval y la arquitectura popular. Se sitúa en el curso medio del valle del río Veral, en el Pirineo occidental aragonés, conformado por el río Veral. El valle pertenece al Parque Natural de los Valles Occidentales.

Aguas arriba del Veral, se encuentra el enclave de Zuriza, donde se encontraba el albergue del contingente de Carabineros; Linza, precioso paraje de montaña con refugio de montaña y circuito de esquí nórdico; Taxeras, un precioso rincón bajo la Sierra d'Alano con un sorprendente paso natural al valle de Hecho y por el que pasa la Senda de Camille.

Grandes bosques, barrancos, praderío de montaña y preciosos picos como la Mesa de los Tres Reyes, Petrechema o el Mallo d'Acherito conforman un paisaje de montaña sorprendente, ideal para la práctica de deportes de aventura.

Historia

En Ansó se encuentran numerosos restos megalíticos. Uno de los más destacados es el dolmen de Aguas Tuertas.

En el año 1272, el rey Jaime I de Aragón, el Conquistador, concedió a Ansó diversos privilegios, que explican la causa de que Ansó sea uno de los valles pirenaicos con más territorio y la larga línea fronteriza que Ansó tiene con Francia, adjudicándole el papel de guardián de una de las rutas de acceso al valle del río Aragón, entre los que destaca el libre acceso a los pastos de la zona fronteriza.

El 6 de octubre de 1375, los ansotanos dictaron sentencia, como árbitros, en un juicio por los límites y derechos de pasto entre la población bearnesa de Baretous, en el valle de Aspe, y el valle de Roncal. El resultado, plasmado en el Tributo de las tres vacas, establece los derechos de facerías y fija el llamado Tributo de las Tres Vacas anuales que se comprometían a pagar (y lo siguen haciendo hoy en día) los ganaderos bearneses.

Cultura y tradición

La principal actividad de Ansó ha sido desde siempre la ganadería, especialmente centrada en la cabaña ovina, de ahí la gran tradición ganadera trashumante de las gentes de este valle, práctica que, a comienzos del S. XXI ha dejado de producirse.

Existió una corriente de emigración temporal fememina a Mauleón, en Francia, conocida como "emigración golondrina". Allí trabajaban en las fábricas de alpargatas,o a servir en las casas de esta región fronteriza, mientras que los varones de la familia se dedicaban al cuidado del ganado. Una jota refleja esta dura realidad de épocas pretéritas:

"As mozas se'n ban ta Franzia, os mozos ent'a Ribera, adiós Paco d'Ezpelá, polidas eslinaderas."

Habida cuenta de los frondosos bosques de su término, la industria maderera ha gozado de gran importancia. Los hombres del valle, como en otras zonas del Pirineo, bajaban los troncos por el río en navatas o almadías, balsas de gran tamaño con timón.

En la localidad además del español, se habla el ansotano, una variante de la lengua aragonesa.

El último domingo de agosto Ansó celebra el Día de Exaltación del traje típico (Día del Traje Ansotano). Esta festividad supone una buena oportunidad para visitar la villa y apreciar los diferentes trajes que muchos particulares y el mismo Ayuntamiento guardan como un tesoro y seña de identidad. Hay que recordar que hasta la década de los años 1930 era la vestimenta de uso habitual, o que María Mendiara, fallecida en 1987, y Jorge Puyó, fallecido en 1997, siguieron vistiéndolos hasta el último momento.